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26 oct. 2012

Una Propuesta Editorial y la Mente del Autor Loco

Cuando me levanté ayer por la mañana, el cielo estaba azul, a pesar del frío que hacía en mi habitación. Con la mayor lentitud que pude, me despojé de las sábanas y me levanté de la cama, dispuesta a pasar un día como otro cualquiera (a lo cual habría que añadir el dolor de boca que tengo tras la extracción de la muela del juicio que me había estado dando el coñazo durante dos meses)

Sin mirar siquiera al cuenco del desayuno y haciendo caso omiso del impertinente clamor de mi estómago (no podía comer, el dolor era horroroso) cogí el portatil y me decidí a dar una vuelta, como cada mañana, por la Tertulia de El Placer de Escribir, para saludar a mis queridos compañeros de sueños. Tras espiar concienzúdamente todos los temas nuevos que ahora se debatían, y sin inmiscuirme entre ellos más que para dar signos de vida (más por vagancia que otra cosa) me decidí a abrir el correo electrónico, tal vez esperando algo de Spam, muchos correos basura y otros tantos que no me interesarían en absoluto.

Pero, para mi sorpresa, entre todos aquellos correos inservibles se había colado uno de Chiado Editorial, cosa que me confundió bastante, ya que no esperaba su respuesta hasta dentro de un par de semanas. Abrí el correo el último (generando expectativas) y casi me quedo seca en el sitio al comprobar que la valoración de mi manuscrito había sido positiva y me estaban haciendo una propuesta de publicación.

¿Hay algo más importante para un escritor que el hecho de que una editorial valore tu trabajo hasta tal punto de querer publicarlo SIN NINGÚN COSTE PARA TI? (tenía que remarcarlo ;P) Sin embargo, y a pesar de la presunta buena noticia, lo primero que se me pasó por la cabeza fue la palabra TIMO. Y es que yo soy así, desconfiada por naturaleza, ya me habían intentando engañar en un par de ocasiones, y casi me meto en un lío verdaderamente gordo cuando tenía menos experiencia (agradezco el apoyo de mis allegados al frenarme los pies en esa ocasión)

Pero, al márgen de timos y fraudes varios, he deducido tras largo divagar que también me atormenta el hecho de firmar con una editorial, sea cual sea... ¿tengo problemas para dejar que mis queridos escritos vuelen y conozcan el mundo? ¿tal vez me dan envidia? Sí... siempre he estado un poco loca.

Por la presente declaro que a partir de hoy nace una nueva Elena (o Hellen, según quien lo lea) dispuesta a indagar a fondo todas las posibilidades antes de autosabotearse y quedarse, de nuevo, sin nada.

1 comentario:

Juan L. Vera dijo...

¡Enhorabuena, Helena! O Hellen, como prefieras. He echado un vistazo a tu blog y tengo que decir que me gusta mucho lo que publicas. No lo digo por decir, me apasiona la mitología nórdica (aunque reconozco que soy bastante ignorante del tema) y me gusta cómo escribes. Estoy seguro de que será un libro muy interesante. Sólo con ver que poner verde a la saga Vanir y a Crepúsculo, ya me das muy buenas vibraciones. ¡Ánimo con esta nueva criatura!