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31 oct. 2012

Buenas Nuevas

Buenas nuevas para todos mis seguidores (¿he contado cuatro??) Acabo de comenzar con los trámites para la publicación de mi nueva novela EL BAILE DE LAS SOMBRAS (puede que aún modifique el título) Y en breve organizaré una presentación para la misma en REINOSA (cantabria) más adelante concretaré fecha y lugar, al que estaréis todos invitados, por supuesto. No obstante, para mis queridos amigos lejanos puedo guardar un ejemplar siempre y cuando se comprometan a adquirirlo, y se lo enviaré a casa en cuanto disponga de ellos.

Aprovecho la ocasión para daros las gracias a todos por vuestro apoyo, que me ha servido para dar el paso que necesitaba para seguir adelante en mis proyectos y poder materializarlos. Espero conservar vuestra amistad por muchos años más.

30 oct. 2012

La Saga Vanir

Buenas tardes, hoy me gustaría dar mi opinión acerca de la exitosa Saga Vanir que tantos fans ha conseguido, convirtiéndose en un best-seller.

Hacía tiempo que vi el primer libro de esta saga en una papelería cercana, y me llamó la atención la portada. En un principio, no me pareció demasiado interesante y dado que soy bastante reacia a comprar libros al tuntún, lo dejé correr. Sin embargo, recientemente oí hablar de ella con buenas críticas, busqué en internet y la gente estaba maravillada, encontré cientos de blogs dedicados a estos libros. Entonces, una amiga me recomendó que lo comprase, porque hacía alusión a la mitología nórdica y como yo estoy escribiendo un libro sobre eso, me dije ¿y por qué no? la información nueva siempre es bienvenida.

Me compré el primer libro el viernes pasado, y debo decir que me pareció un auténtico fiasco. A penas había llegado a la página 50 cuando me di cuenta de los valores equivocados que transmitía y de la poca calidad literaria que tenía, pero me convencí a mí misma que para criticar un libro, fuese cual fuera, había que leerlo al completo, y no juzgarlo por las primeras páginas, de modo que continué la lectura a regañadientes. No pude pasar de la página 200 por puro aburrimiento y discordia.

La Saga Vanir es un libro que narra con todo lujo de detalles la violación de la protagonista, en contra de su voluntad (evidentemente) y cómo a ella acaba gustándole esa violación. No es que sea una entendida en estos temas, pero podría asegurar que la gente que ha sido violada ha sufrido traumas, dolores insufribles etc, y por tanto me parece una irresponsabilidad por parte de la autora y de la editorial que lo editó dar a conocer en su libro que este acto es placentero. LA VIOLACIÓN NO ES UN ACTO SEXUAL, ES UN ACTO DE VIOLENCIA. Realmente me he sentido muy decepcionada de que tantas personas hablen a favor de este libro como si fuese algo tierno y hermoso, de que tanta y tanta gente lo haya comprado, seguramente muchas de esas personas sean adolescentes, tomando una idea errónea de lo que es el amor o el acto sexual.

Al márgen de esto, que ya es bastante preocupante de por sí, he acabado hasta las narices con su lectura por las interminables explicaciones que da la autora respecto a todo. En la narración me encontré con tres mil explicaciones sobre algo que se sobreentendía de sobra, y he llegado a la conclusión de que ella cree que el lector es estúpido. No, no lo es, el lector se entera perfectamente de lo que está pasando en el libro, no necesita que nadie dé trescientas explicaciones sobre un concepto fácil de asimilar,  y me parece insultante la manera en que la autora trata al lecto de idiota. Esto, en un primer momento, no es tan llamativo, se piensa "bah, a lo mejor la autora no estaba segura de que esto se entendiese bien" pero claro, cuando la misma historia se repite durante 200 páginas (es todo lo que he leído, repito) uno se acaba enfadando mucho.

Y para terminar de rematarlo, diré que yo compré el libro POR LA MITOLOGÍA NÓRDICA, para sacar ideas o conceptos que no hubiese visto en otras partes. Bueno, lo de que no lo había visto en ningún sitio, es cierto, porque retuerce tanto la mitología que al final ni se la reconoce. He investigado, poco, sobre la motología nórdica y he de decir que ni el Ragnarök era la guerra contra los humanos (es más, la palabra Ragnarök significa el ocaso de los dioses, es una batalla entre el Orden, que son los dioses y el Caos que son los gigantes, elfos oscuros y monstruos), ni Loki fue encerrado en el Valhalla (por favor, el Valhalla era el santuario a donde iban los caídos en batalla con honor, para esperar la llamada de Odín a sus filas) ni los Vanir eran succionadores de sangre, ni habían sido creados por los dioses (ellos por sí mismos eran dioses, los dioses de la naturaleza, otro panteón paralelo al de los Aesir)

Total, que compré un libro con ilusión, me dije "mira, una historia de amor entrelazada con la mitología nórdica, estupendo" y ha resultado ser una desesperante lectura que abarca la violencia sexual, erecciones varias, instintos sexuales descarrilados y todo ello agitado bien en un ambiente mitológico que poco tiene de nórdico, y que más se asemeja a una nueva alusión a crepúsculo, con sus lobos y sus vampiros, en versión porno.

Dicho queda y avisados están quienes aún no se lo hayan leído.

29 oct. 2012

Misión 3ª Parte




Sujetó con firmeza la pistola, encañonada directamente a la frente de Terry, cuyos ojos comenzaron a brillar tenuemente, debido a la sosa luz que inundaba la habitación del hotel. Una sonrisa comenzó a brotar en los labios de ella cuando su víctima elevó ambas manos al aire.
— No vas a poder cumplir tu misión, me temo—susurró ella con tono malvado.
— No importa que me mates, Sussan. Otro ocupará mi lugar—rebatió él, con voz fuerte, a pesar de que ella estaba segura de que se sentía más vulnerable que nunca.
— Tal vez la agencia deba desaparecer también.
De pronto, en los labios de Terry surgió una sonrisa imprecisa, y sus brazos cayeron inertes a los costados.
— ¿Vas a…?—balbuceó— Estás loca. No podrás con ellos.
Sussan amartilló el arma, callando de este modo el gorgojeo sin sentido que profería su antiguo compañero. Habían pasado demasiados años separados, y ya a penas una breve imagen atravesaba la mente de la sicaria de vez en cuando, atestiguando que había ocurrido realmente. Una imagen hermosa, a pesar de todo. Su primer asesinato.
Ella ni siquiera conocía el mundo de los asesinos a sueldo cuando le vio por primera vez, recostado sobre aquella esquina mohosa del barrio pobre, fumando un cigarrillo.
— ¿Por qué lloras?—le había preguntado él
Sussan enjugó sus lágrimas, contrariada por la curiosidad que aquel extraño hombre mostraba por ella, y tras echar un largo vistazo a su enorme y curtida figura, le contó que su novio le había sido infiel varias veces, y que no contento con eso, también había violado a unas cuantas mujeres que no quisieron cooperar.
Tras narrarle todo esto, Sussan se había echado a llorar sin tabúes, sintiéndose libre al fin de aquella pesada carga. El hombre la sostuvo entre sus brazos y la meció con su cuerpo durante unos instantes antes de hacerle la pregunta que cambió su vida para siempre.
— ¿Te gustaría matarle?
Ella se le quedó mirando, con las lágrimas en los ojos, preguntándose por primera vez quién era aquel hombre. Los ojos del muchacho brillaron intensos y azules, mientras se presentaba bajo el nombre de Terry. Y Sussan estrechó su mano, sin poder contener una sonrisa de júbilo.
Y allí estaba ahora, frente a ella, inerme y desarmado. Sus ojos denotaban el temor que residía tras ellos, un temor que Sussan sabía que jamás demostraría. Una media sonrisa curvó los labios de la chica, mientras la pistola descendía hasta el pecho del hombre.
— Siempre hicimos buena pareja, ¿no crees?
Terry observó los ojos de Sussan durante largo rato, y ella supo que jamás podría negarse a su proposición.



26 oct. 2012

Una Propuesta Editorial y la Mente del Autor Loco

Cuando me levanté ayer por la mañana, el cielo estaba azul, a pesar del frío que hacía en mi habitación. Con la mayor lentitud que pude, me despojé de las sábanas y me levanté de la cama, dispuesta a pasar un día como otro cualquiera (a lo cual habría que añadir el dolor de boca que tengo tras la extracción de la muela del juicio que me había estado dando el coñazo durante dos meses)

Sin mirar siquiera al cuenco del desayuno y haciendo caso omiso del impertinente clamor de mi estómago (no podía comer, el dolor era horroroso) cogí el portatil y me decidí a dar una vuelta, como cada mañana, por la Tertulia de El Placer de Escribir, para saludar a mis queridos compañeros de sueños. Tras espiar concienzúdamente todos los temas nuevos que ahora se debatían, y sin inmiscuirme entre ellos más que para dar signos de vida (más por vagancia que otra cosa) me decidí a abrir el correo electrónico, tal vez esperando algo de Spam, muchos correos basura y otros tantos que no me interesarían en absoluto.

Pero, para mi sorpresa, entre todos aquellos correos inservibles se había colado uno de Chiado Editorial, cosa que me confundió bastante, ya que no esperaba su respuesta hasta dentro de un par de semanas. Abrí el correo el último (generando expectativas) y casi me quedo seca en el sitio al comprobar que la valoración de mi manuscrito había sido positiva y me estaban haciendo una propuesta de publicación.

¿Hay algo más importante para un escritor que el hecho de que una editorial valore tu trabajo hasta tal punto de querer publicarlo SIN NINGÚN COSTE PARA TI? (tenía que remarcarlo ;P) Sin embargo, y a pesar de la presunta buena noticia, lo primero que se me pasó por la cabeza fue la palabra TIMO. Y es que yo soy así, desconfiada por naturaleza, ya me habían intentando engañar en un par de ocasiones, y casi me meto en un lío verdaderamente gordo cuando tenía menos experiencia (agradezco el apoyo de mis allegados al frenarme los pies en esa ocasión)

Pero, al márgen de timos y fraudes varios, he deducido tras largo divagar que también me atormenta el hecho de firmar con una editorial, sea cual sea... ¿tengo problemas para dejar que mis queridos escritos vuelen y conozcan el mundo? ¿tal vez me dan envidia? Sí... siempre he estado un poco loca.

Por la presente declaro que a partir de hoy nace una nueva Elena (o Hellen, según quien lo lea) dispuesta a indagar a fondo todas las posibilidades antes de autosabotearse y quedarse, de nuevo, sin nada.

17 oct. 2012

Misión 2ª Parte


Respiró hondo, deleitándose con la paz que inundaba su mente y colapsaba sus sentidos, comos si fuese una sensación única y difícil de conseguir. En cierto modo, así era. Después de tantos años, de tanto sufrimiento, al fin lo había conseguido.

A los pocos segundos, abrió los ojos y observó antes sí el mundo real de nuevo. Guardó el arma en la maleta, con sumo cuidado y descendió las escaleras de la iglesia con pasos firmes, aunque silenciosos. Una vez abajo, se detuvo. Había oído algo, estaba segura. Un único y sonoro paso cuyo sonido había retumbado levemente en toda la nave, un sonido casi imperceptible por su suavidad. Observó con precaución a su alrededor, mientras su melena ocultaba gran parte de su rostro. La iglesia estaba vacía.

Sujetó con decisión el maletín y notó cómo su brazo se tensaba ante el peso de éste. El sonido de sus pasos inundó la edificación de piedra hasta que se perdieron en la estridencia del exterior.

Tomó el primer taxi que se cruzó en su camino, y le dio el nombre del hotel al que se dirigía. El taxista metió la primera marcha a desgana y el coche salió runfando por la calle.

— Vaya día, ¿eh? A veces pienso que en esta ciudad nunca deja de llover.

Ella no contestó. No le interesaba en absoluto mantener una conversación innecesaria con una persona que no tenía relevancia para ella. Se limitó a observar con mirada de hielo los ojos del conductor, reflejados en el espejo retrovisor. Él la miraba a hurtadillas, los sentimientos del hombre quedaron claros para ella; confusión, enfado, y por último, el miedo. Una sonrisa comenzó a brotar en los labios de ella, y una sensación placentera inundó su mente en el mismo instante en que el taxista evitó su mirada.

De pronto, una nueva sensación inundó a la mujer, y su cuerpo se tensó al tiempo que sus ojos se abrían en exceso. Se movió con cuidado en el asiento trasero de aquel taxi maloliente y desgastado, acomodándose en él, y aprovechó para echar una mirada por la luna trasera. Un coche negro seguía la estela de su taxi, el conductor permanecía en la sombra.

De inmediato, ordenó al taxista que virara en el siguiente cruce. Éste obedeció sin mediar palabra, y la sicaria observó con recelo cómo el coche negro continuaba su camino, alejándose al fin de su taxi.

El taxi se detuvo frente al hotel Hopkins, y ella le pagó al instante, apeándose del vehículo con agilidad y elegancia. En el mostrador, una mujer rubia con una sonrisa exuberante la recibió. Dejó la maleta sobre el mostrador y le tendió un papel arrugado a la recepcionista.

— Vengo a recoger lo acordado—dijo, sin más.

— Encontrará un maletín sobre su cama, en la habitación trescientos tres. Disfrute de su estancia con nosotros—respondió la recepcionista, sin perder la sonrisa, mientras tomaba la maleta con dificultad y la depositaba bajo el mostrador. Tras esto, tendió una única llave sobre el mostrador, en cuya chapa figuraba el número trescientos tres.

El ascensor se detuvo en la tercera planta, y la mujer caminó sin prisa por el pasillo enmoquetado en rojo hasta llegar a la puerta de madera que la conduciría a la libertad.

Al entrar, una sensación cálida invadió su cuerpo y al fin notó su corazón palpitar. Se dirigió al cuarto de baño y salpicó su rostro varias veces con agua fría. El espejo frente a ella le devolvía la imagen de una mujer fría y calculadora, desgastada por los años. Sus pómulos sobresalían de su rostro con firmeza y sus ojos oscuros a penas mostraban vida en su interior. Sus labios blancos mostraban una máscara indisoluble de indiferencia.

Se acercó a la cama de matrimonio que ocupaba la mayor parte de la habitación, cubierta por un hermoso edredón blanco puro. Sobre éste se hallaba un pequeño maletín negro con cerrojos plateados. Introdujo la clave y los cerrojos se abrieron a la par.

Inspiró hondo antes de decidirse a abrirlo. “Todo ha terminado” pensó para sí, “Una vez más”.

Abrió el maletín. Sus ojos se quedaron fijos en su interior durante unos segundos, sin saber cómo debía reaccionar. Y, de pronto, lo comprendió todo.

El sonido de un arma cargada encañonada directamente en su sien a penas logró sorprenderla.

— Al fin te decides—susurró ella, esbozando media sonrisa.

— La calle es un lugar demasiado transitado. Los testigos nunca son buenos—respondió una voz de hombre a su espalda.

— No, no lo son.

— La Agencia te da las gracias por tus servicios y todo eso.

— Y vas a matarme, ¿sin más?—entonó ella con indiferencia.

— Ésas son mis órdenes.

Ella encogió los hombros y observó el único papel que había en el interior del maletín. Era un recorte de prensa, y había una foto de una mujer de mirada penetrante, portando una maleta alargada. Cerró el maletín sin miramientos y lo tendió a un lado de la cama. Se levantó del suelo con movimientos lentos, sintiendo la pistola rozando su nuca, y se dio la vuelta para sentarse en la cama, mientras el arma apuntaba esta vez su frente. Al otro lado de la misma se hallaba un hombre de unos 35 años, rubio. Lucía una barba clara de dos días y sus ojos azules traspasaban a la mujer. Entonces, ella sonrió.

— Después de todo lo que hemos pasado, Terry. Quién diría que serías tú quien acabaría con mi vida.

— Sólo compartimos una noche, nada más.

— ¿Realmente piensas eso?

Los ojos de Terry flojearon por un segundo, el segundo que ella necesitaba para arrebatarle el arma de las manos y cambiar las tornas.

15 oct. 2012

Divagaciones

El tiempo. Enemigo natural de la vida, inquebrantable e imparcial. Transcurre sin detenerse, igual para todos. Causante de vejez y muerte, intransigente conductor al olvido. Muchos somos los que soñamos con algo más allá de la limitación temporal, los que deseamos que nuestro reloj se detenga en un momento preciso y se mantenga impertérrito durante el resto de la eternidad., convirtiéndonos de este modo, en inmortales.

La fuente de la eterna juventud, los vampiros, las manzanas doradas, los dioses. El deseo de no perecer está claramente marcado en la historia de la humanidad, la ansiedad por no desaparecer. El cielo, el mundo espiritual, la reencarnación, el valhala. ¿Y quién no querría vivir para siempre? Por que si hay algo que realmente tememos no es a la muerte, si no a desaparecer.

El único propósito de nuestra vida es encontrar nuestro auténtico yo, aquel que nos hace únicos e inimitables, sólo nosotros, sin alteraciones externas. Pocos consiguen encontrarlo, y la mayoría dedican su vida entera a buscarlo. Porque, a fin de cuentas, ¿qué es lo que nos define? ¿Nuestros actos? ¿Los modales, la apariencia física, el carácter? ¿Nuestro color de piel, los ideales?

¿Y por qué definirnos, limitando nuestro propio espacio, con palabras que sólo consiguen encerrarnos en un espacio delimitado, aislándonos de otros corrales diferentes? ¿Es eso lo que realmente somos? Limitamos nuestra propia existencia, le ponemos barreras y nombres para explicar cómo somos... aunque no siempre seamos así.

Cada uno de nosotros somos un ser único, dejando atrás las limitaciones de las etiquetas que se nos adjudican nada más nacer, empezando por el nombre, nuestra propia complexión física, la economía familiar, y así hasta el infinito. Todo está preestablecido para nosotros, mucho antes de que hubiésemos pisado este mundo, y muchos de nosotros viviremos con esas etiquetas toda nuestra vida, pues la educación que nos dieron siempre será crucial en nuestra vida, seamos conscientes de ello, o no, y el único modo que tenemos de averiguar nuestra propia identidad es dejando al margen todo cuanto sabemos, todo cuanto nos enseñaron, olvidar el lugar del que venimos e incluso al que vamos, dejar la mente en blanco y comprender, que lo único que importa al final, es vivir.

Os diré algo; yo soy sólo yo, al igual que todos. Creo en todo, y no creo en nada. Camino y vuelo a la vez, mi mundo es el vuestro, y a ninguno nos pertenece. No tengo dinero, pero soy rica, y me gusta el sol aunque ame la lluvia. Escucho y hablo al mismo tiempo, me muevo sin moverme, y mi nombre es viento. Escribo lo que siento, pero no lo que pienso. Creo mundos de la nada, y destruyo mis limitaciones. Mi yo es el yo eterno, aquel que vivirá por siempre...

Hasta que me muera.

11 oct. 2012

Un libro es un mundo

Buenas noches, llevo largo rato pensando, y aún no he llegado a la conclusión que acabará por conducirme a la cima.

¿Escribo, o no escribo?


 Escribir un libro es complicado, aún más cuanto más largo es, porque las adversidades son tan numerosas e imprevisibles como las estrellas fugaces en una noche de Agosto. Y la creatividad desaparece cuando menos te lo esperas, dejándote a merced de tu lado crítico, que lo único que hace es despreciar todo cuanto ya has escrito, encontrado la monotonía en tu lenguaje, las repeticiones involuntarias de palabras, que, aunque quisieras, no sabrías sustituir por otras, encontrando la mediocridad en la totalidad del texto que tanto sudor y dolores de cabeza te ha costado escribir. Al menos eso es lo que me ocurre a mí.

Y es que los escritores somos así, nos encanta dedicar el tiempo a transformar nuestros pensamientos en palabras que formen frases coherentes y atractivas, pero lo pasamos mal. Escribir no es sencillo, aunque pueda parecerlo, elaborar una novela de cero no es como escribir una redacción del colegio. La creatividad es lo más importante, y la imaginación debe ir junto a ella, se deben entremezclar formando un torbellino de colores indefinidos que el escritor ha de interpretar para plasmarlo en el papel, haciendo llegar un mensaje nuevo y difirente al mundo. Y plasmar las ideas no es tarea fácil. A veces hay que leer mil veces un párrafo para conseguir escribir otro, y así las páginas se llenan lentamente, como si nuestro cerebro no quisiese desprenderse de las ideas que surgen en él. Entonces, si tanto nos cuesta escribir, ¿por qué lo hacemos? ¿No sería más sencillo pensarlo, y ya está? De este modo nos ahorraríamos muchos quebraderos de cabeza inútiles, muchas frustraciones y bloqueos. Os lo diré. Nos gusta escribir para percibir mejor nuestros propios pensamientos, los mundos que nos gustarían, las aventuras que querríamos vivir y no podemos, o los peligros que jamás desearíamos experimentar, pero que en cierto modo nos atraen inevitablemente a ellos.

Nosotros, los escritores queremos vivir de una forma distinta. Contar una historia, compartir nuestro mundo interior con otras personas, incluso desahogarnos en una hoja en blanco y conseguir que las palabras adquieran un matiz hermoso. Si alguien me preguntara si la escritura es arte, le respondería que sí sin dudarlo. Y es una lástima que la gente ya no quiera leer libros, y se decante por ver la película, citando aquella famosa frase de "una imagen vale más que mil palabras". Eso para mí no es cierto. Una película puede ser estupenda, tener un guión magnífico, pero jamás podrá compararse con la sensación de leer un libro de calidad. Las sensaciones que transmiten las hojas escritas, el olor a imprenta, el tacto rugoso de la celulosa, el chasquido que emiten las cubiertas al abrirlo por primera vez, notar tu imaginación volando por mundos inventados que un escritor supo captar en su mayor expresión, sufrir con los personajes, amar como ellos, reír como ellos, eso, amigos míos, es sentir un libro. Y mientras una película te puede atrapar durante una hora y media, un libro es capaz de hacerlo durante días, e incluso semanas, y al releerlo, descubrirás frases que antes habías pasado por alto, y te sorprenderá de nuevo.

Bueno, necesitaba desahogarme (soy escritora, qué le voy a hacer) Espero que todos vosotros, seais escritores, lectores o peliculeros, veais los libros y a sus autores con ojos nuevos a partir de ahora ;)

9 oct. 2012



Inglaterra, 1728.

Son tiempos difíciles para nosotros, los mortales. Una amenaza azota la ciudad en la oscuridad de las calles londinenses, una amenaza como nunca antes se había visto, peligrosa y despiadada.

Son criaturas fuertes, despiadadas. Su tez mortecina y belleza sobrenatural los camuflan entre nosotros como ángeles caídos del cielo, ángeles sanguinarios. Los vampiros.

Soy Achlys, y estoy enamorada de uno de ellos. Ahora que Emerik ha desaparecido, ellos no se detendrán hasta matarme. Pero he encontrado las Cartas, y conozco su secreto.

Ahora, ya nadie podrá parar mi venganza.
 
   Catarsis Alter Ego, publicado por Visión Libros en el año 2011, está a la venta en el siguiente enlace para todo aquel que desee adquirirlo;

http://www.visionlibros.com/detalles.asp?id_Productos=11202

También está disponible, para quien lo solicite y de forma totalmente gratuita, el primer capítulo del libro, simplemente dejando un comentario y una dirección, yo misma os lo haré llegar de forma inmediata.